Te amo, vos me amas?…¿El amor es una enfermedad?

Durante el enamoramiento, el sistema nervioso y el cerebro exhiben un comportamiento similar al que tiene lugar en una persona con un trastorno obsesivo-compulsivo

El famoso filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset definió alguna vez al amor como “una especie de imbecilidad transitoria, un estado de angostura mental, de angina psíquica”.

Según los estudios científicos, cada vez que incurrimos en esa maravillosa pero enloquecedora imbecilidad amorosa, “perdemos la cabeza”, debido sobre todo al cóctel químico de testosterona, estrógenos, feniletilamina, dopamina y otras sustancias hormonales y neurotrasmisoras que se liberan en nuestra sangre y recorren desenfrenadamente todo nuestro organismo.

Mientras perdemos la razón, se acelera nuestro corazón, pensamos de manera obsesiva y recurrente -prácticamente sin poder ni querer hacer otra cosa- en la persona querida, sufrimos altibajos emocionales, nos desprendemos de nuestras inhibiciones, sentido del ridículo y sentido común y nuestro nivel de tolerancia a la tontería se eleva en grado superlativo.

Algunas investigaciones recientes en las Universidades de California y de Nueva York (EE.UU.) sugieren que ese hermoso, pero pasajero, estado en el que a la mayoría nos gustaría sumirnos reiteradamente, también guarda ciertos paralelismos con algunas dolencias e incluso con adicciones a ciertas drogas.

El doctor Hagop Akiskal, un psiquiatra de origen sirio reconocido en Estados Unidos por sus investigaciones sobre la influencia de la evolución y la bioquímica en las relaciones humanas, ha estudiado a las personas enamoradas, descubriendo que sus niveles de serotonina, una sustancia del sistema nervioso, eran similares a las de las personas aquejadas de un trastorno obsesivo-compulsivo o incluso a las que padecían depresión.

Los “síntomas” del enamoramiento

Según Akiskal, quien recuerda que las pasiones amorosas han sido definidas como una locura temporal por pensadores como Platón y San Agustín, “el enamoramiento tiene varios síntomas característicos: la persona no puede dormir, no puede concentrarse en otros temas y sólo tiene una obsesión: la persona de la cual se halla enamorada”.

En opinión de este investigador de la mente humana, quien trabaja en la Universidad de California, en San Diego, “a los seis meses se puede seguir con la misma pareja, pero habría que sospechar que puede existir algún trastorno patológico si siguen los síntomas del enamoramiento extremo. Conviene que este estado sólo dure pocos meses, porque, si no, se sufre demasiado”.

Por su parte, otra investigación impulsada por el psicólogo Arthur Aron de la Universidad de Nueva York (EE.UU.) ha comprobado que el comienzo del enamoramiento puede producir en el organismo humano “el mismo efecto que el recibir una dosis de cocaína, droga que es un poderoso estimulante del sistema nervioso y además suprime el hambre en quien la consume”.

A los participantes del experimento les mostraron imágenes de las personas de quienes estaban enamorados y en ese instante se registró la actividad de su cerebro por medio de una tomografía, comprobando que, al motivarse, una determinada área se inundó de dopamina, una sustancia que aparece en la sangre cuando experimentamos sensaciones agradables como el hacer el amor, comer chocolate o consumir ciertas drogas.

Cuando una persona se enfrenta a estas y otras situaciones, de placer o bienestar, en su sangre se liberan después las hormonas oxitocina y vasopresina, que estimulan el desarrollo del contacto emocional entre los individuos enamorados.

La oxitocina surge cuando dos personas se miran a los ojos durante un lapso prolongado, se funden en un abrazo o mantienen relaciones sexuales, mientras que la vasopresina interviene en la formación de los vínculos emocionales en los hombres.

Dime como duermes y sueñas ….y te dire quien eres!

Duerme como un bb!

La posición “fetal” es con los brazos y piernas encogidos, crease o no, es la posición mas clásica y popularmente inconciente, en un estudio recientemente realizado, se comprobó que esta presente en el 41% de las personas – posición relacionada con todas las personas que tienden a ser egoístas y vengativas, digamos seres duras por fuera pero de corazón sensible y susceptible, quizás son tímidas al principio pero después se relajan, esta posición es dos veces más común en mujeres que en hombres.

Nota: Susana Montesemolo (Interpretista en clave de sueños y posiciones)

Te cuento alguno de los famosos que duermen en esta posicion; Lorena Bobbit, Adolf Hitler, Matias Ale, Alejandra Pradon, Oggi Junco, Benjamin Rojas, Walter Erviti, Bin Laden, H. Barrionuevo y Guido Suller entre otros.

La constante reformulación del casamiento en la vida de las personas

cambia...todo cambia!

Durante miles de años la gente ha estado quejándose de que el matrimonio está en crisis y suponiendo que en una época anterior había corrido mejor suerte. Los griegos de la Antigüedad se lamentaban por la decadencia moral de las esposas. Los romanos, por tener cifras de divorcios muy elevadas y comparaban esa situación con tiempos en los que habría existido una mayor estabilidad familiar.

Muchos aspectos de la vida familiar actual que la gente cree que no tienen precedentes, en realidad no son nuevos. Casi todos los arreglos matrimoniales y sexuales que hemos visto en años recientes, por sorprendentes que parezcan, ya fueron probados antes en alguna pareja.

Ha habido sociedades y épocas en las que las relaciones sexuales extramatrimoniales y los nacimientos por fuera del matrimonio eran más comunes y estaban mucho más aceptados de lo que están hoy. Las familias con padrastros, madrastras y hermanastros eran mucho más numerosas en el pasado, como resultado de los altos índices de mortalidad y los frecuentes nuevos matrimonios.

Y los matrimonios entre personas del mismo sexo, aunque raros, estuvieron permitidos en algunas culturas y en ciertas circunstancias (…). Al revisar el papel que le cupo al matrimonio en diferentes sociedades del pasado y las teorías de la antropólogos y arqueólogos sobre sus orígenes, es posible desechar dos teorías ampliamente difundidas y diametralmente opuestas sobre cómo se instauró el matrimonio en la Edad de Piedra: una, que se habría inventado para que los hombres pudieran proteger a las mujeres y, la otra, que se había inventado para que pudieran explotarlas.

El matrimonio surgió, en cambio, como respuesta a las necesidades del grupo más amplio. Convirtió a extraños en parientes y extendió las relaciones de cooperación más allá de la familia inmediata o la banda pequeña al crear redes más extensas de parientes políticos. A medida que las civilizaciones se hicieron más complejas y estratificadas, la función del matrimonio de emparentar políticamente cambió.

El casamiento pasó a ser una manera que tenían las élites para acrecentar o acumular recursos y aislar a los individuos sin parentesco o hasta a los miembros “ilegítimos” de la familia. Hasta en las clases inferiores, el matrimonio era una transacción económica y política, aunque en una escala mucho menor.

Durante siglos, el matrimonio cumplió muchas de las funciones que hoy cumplen los mercados y los gobiernos. Organizaba la producción y distribución de bienes y de personas. Establecía alianzas políticas, económicas y militares. Coordinaba la división del trabajo por género y por edad (…). En 1970, el entonces presidente estadounidense Richard Nixon pospuso el debate hasta el infinito: dijo que la cuestión del matrimonio gay debía esperar hasta el año 2000, para simbolizar el futuro remoto.

Sin embargo, su predicción fue de lo más precisa. En julio de 2000, el estado de Vermont dispuso que la unión civil entre personas del mismo sexo tuviera idéntico valor que el matrimonio. En 2003, el caso Halpern vs. Canadá originó la sentencia del Tribunal Supremo de Ontario en que se decretó, por unanimidad, que negar la igualdad de derechos matrimoniales a gays y lesbianas era inconstitucional.

Lic. Sanchez Vicario (La Otra Mirada)

 

Y dio al Gobierno un plazo de dos años para redactar nuevamente la definición legal de matrimonio de tal modo que se refiriera a dos personas cualesquiera y no necesariamente a un hombre y una mujer.

Por qué Kirchner quiere que siga Maradona. Por Luis Majul

El Gobierno quiere que Diego Maradona siga al frente del seleccionado. No es una conjetura. Lo escribió Aníbal Fernández en Twitter. (Se sabe que el jefe de Gabinete no dice ni hace nada que pueda contrariar a Néstor Kirchner)

La Presidenta, por su parte, fue todavía más allá: invitó en público a Maradona y los jugadores a la Casa Rosada, bajo la idea “heroica” de que se debe estar con el seleccionado que representa al país “en las buenas y en las malas”. Y parece tanta la necesidad de apoyarlo que hasta se aguantó el desplante del mejor jugador del mundo de todos los tiempos, quien se dio el lujo de no atenderla, por lo menos hasta el cierre de esta nota.

El cálculo político es perfecto. Las encuestas on line indican que la mitad más uno no crucifica a Maradona después de la derrota contra Alemania. Tanto Néstor Kirchner como la jefa de Estado saben, como buenos animales políticos que son, que el director técnico del seleccionado sigue siendo, aún ahora, el ícono popular vivo más importante da la Argentina. Tampoco ignoran que uno de los lugares comunes del imaginario colectivo local es que, “El Diego”, en cualquier momento, puede renacer de entre las cenizas como un ave fénix de marca registrada e industria nacional.

Por otra parte, la asociación del Gobierno con el fútbol les aporta beneficios políticos tangibles, más allá de las acusaciones de oportunistas que reciben de los medios no oficialistas y los políticos de la oposición. Un solo ejemplo: el ex presidente y el jefe de Gabinete suponen que el crecimiento en las encuestas que se produjo a partir de marzo de este año tiene mucho que ver con la publicidad oficial que satura la transmisión de los partidos del campeonato local. Y computan en su haber, no sólo la “buena onda” que emite aparecer pegado al deporte más popular y más consumido por los argentinos, sino el haber puesto de su lado a relatores y periodistas deportivos que antes criticaban al Gobierno como la mayoría de sus colegas.

Para usar el lenguaje kirchnerista, Maradona siempre resultó funcional a los planes del Gobierno. Y en el inicio del Mundial, la corporación mediática oficial se encargó de vincular los primeros cuatro triunfos del seleccionado con El Club de Buena Onda cuyos socios apoyan de manera incondicional a Cristina Fernández de Kirchner.

El kirchnerismo trasladó sus malas prácticas políticas al mundo deportivo. Es decir: los medios y periodistas que criticaron y siguen criticando a Maradona son considerados opositores o funcionales al Grupo Clarín. Y los que lo “bancan a Diego a muerte”, como escribió Aníbal Fernández en su red social preferida, reciben los beneficios correspondientes por haber elegido el bando de Los Buenos. Por supuesto, en este ámbito también hay profesionales muy serios y respetables que escriben y dicen lo que piensan, más allá del beneficio que les pueda reportar.

Ayer, el jefe de Gabinete señaló con el dedo a los periodistas y los medios que, según él, asocian los cuatro goles que Alemania logró el último sábado con una derrota del gobierno nacional. Equiparar una cosa a la otra es injusto, superficial y oportunista. Igual que lo hubiera sido el haber ganado la Copa del Mundo y adjudicarle parte de la victoria a la administración Kirchner.

Por otra parte, los “goles en contra” que está recibiendo en los últimos días el Gobierno no tienen que ver con la actuación del seleccionado en Sudáfrica sino con una incipiente reacción de la oposición, cuyos diputados nacionales recuperaron la iniciativa y están empezando a demostrar que el kirchnerismo no es invulnerable.

El ex presidente, la primera mandataria y también Fernández esperan con ansiedad una señal de Maradona. ¿Y qué hará uno de los hombres más conocidos y populares del mundo, mientras se lame las heridas en su casa de Ezeiza, en compañía de su pareja y de muy pocos amigos? Los volverá a utilizar en la medida que los necesite, más allá de lo que piensa de verdad sobre Kirchner, la Presidenta e incluso el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) Julio Humberto Grondona.

Maradona no es político, pero conoce muy bien cómo funcionan los políticos. Lo supo desde la época de la dictadura, cuando Jorge Rafael Videla insistió en sacarse una foto con él cuando levantó la Copa del Mundial Juvenil en Japón. Lo sufrió durante el gobierno de Carlos Menem, cuando se preocuparon en hacer público un asunto privado para desviar la atención de la corrupción imperante. Además, el ídolo se jacta de conocer muy bien las intenciones de Kirchner, aunque no lo dice en público porque sabe que no le conviene. De cualquier manera, hace tiempo que le hizo saber que ser técnico del seleccionado no implica hacerse kirchnerista. Lo dejó en claro cuando le pidieron, en forma indirecta, que no concediera entrevistas a los medios y periodistas a los que el Gobierno considera sus enemigos. Experto en el trato con la prensa, les mandó a decir: “No voy a dejar de hablar con gente a la que respeto solamente porque ustedes los pusieron en una lista negra”.

Los Kirchner lo aceptaron, porque saben que pelearse con Diego es uno de los peores negocios que pueden hacer.

Recitales en medio de polémicas

El grupo Green Day vendrá a tocar a la Argentina en octubre próximo. Las entradas ya están en venta pero el lugar todavía no está confirmado por falta de las autorizaciones correspondientes. Sin embargo, los fans pueden estar tranquilos: si el escenario no se instala en el Parque de los Niños lo hará en otro lugar. El problema está en la trastienda de este asunto: hay cruces de acusaciones entre productores de espectáculos, supuestas operaciones políticas y muchas preguntas.

¿Se pueden hacer espectáculos privados en lugares públicos? ¿Existen lugares alejados para evitar las denuncias por ruidos molestos que hacen los vecinos? ¿Los contratos de exclusividad que los productores firman con estadios y predios atentan contra la actividad del espectáculo?

A los enfrentamientos entre el gobierno porteño y algunos legisladores de la oposición se suma la rivalidad entre los productores, que decidieron sacar los trapitos al sol sobre sus diferencias. Sobran los dedos de una mano para contar las productoras que realizan shows grandes de artistas del pop y del rock. Pueblo chico, infierno grande. En ese clima enrarecido, otros hablan de la construcción de un nuevo edificio donde está el estadio Obras, que podría cuadruplicar la capacidad de la actual e histórica catedral rockera; además, se habla de una puja entre un poderoso gremio, el de los camioneros, y un poderoso empresario de la comunicación, Daniel Hadad, por el predio del Club Comunicaciones. El empresario propuso hacer un estadio para shows.

Pero mejor será separar los tantos y concentrarse, por ahora, en el capítulo Green Day, que comenzó cuando los legisladores porteños Gonzalo Ruanova (mediante un pedido de informes) y Diego Kravetz cuestionaron la utilización del Parque de los Niños, que es un espacio público, para un proyecto privado.

La idea de utilizar ese lugar surgió cuando en diciembre último el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri y el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, sugirieron ese espacio y el Parque Roca como alternativas a los predios que habitualmente se utilizan en los alrededores de la Avenida del Libertador: la cancha de River, el estadio Obras, los clubes Ciudad de Buenos Aires y GEBA.

Sin embargo, ante la interpelación de los legisladores de la oposición, el Ministerio de Ambiente y Espacio público se desmarcó del tema al aclarar que no había recibido pedidos de autorizaciones para realizar recitales ahí. Esta situación reavivó varias polémicas. Las clausuras de estadios por ruidos molestos (River es el más restringido) y la utilización de espacios públicos (semanas atrás el foco de conflicto fue el Teatro General San Martín, utilizado para un cumpleaños privado).

Mientras tanto, las entradas para ver a Green Day se pusieron en venta el 28 de mayo último y ya no quedan tickets para el sector VIP.

El top 5 de las profesiones más adulteras

Nota: M.F. Sandona (Otra Mirada)

En mi opinión estas son aventuras que pueden resultar un poco crueles. Digo, también es una aventura escalar el Aconcagua y, salvo que alguien se quiebre la pierna en el intento, nadie tiene por qué salir lastimado.

A lo mejor se puede hablar de justificar la infidelidad en algunos casos. O no. Pero he estado pensando cuáles son las profesiones en la que se pueden encontrar amplias mayorías de infieles.

Podria pensar que las mujeres más tramposas se cuentan más frecuentemente entre maestras, amas de casa, enfermeras, asistentes administrativas y en el negocio inmobiliario.

Los hombres más propensos a dar el mal paso, según mi opinion son casi siempre médicos, policías, abogados, señores que se dedican al negocio inmobiliario e ingenieros.

Claro, seguro que es porque las maestras conocen a montones de padres desesperados, las amas de casa por definición están desesperadas, las enfermeras son la fantasía recurrente de algunos, las asistentes administrativas siempre tiene que sentarse sobre las rodillas de alguien y las que se dedican al negocio inmobiliario… no sé ¿será que siempre consiguen algún departamento vacío para tener sexo a escondidas?

Lo de los hombres me parece más inexplicable. En mi caso votaría que los empresarios, de casi cualquier rubro, son los más calavera (ojo, sin ofender). ¿Ustedes pensaron en esto? ¿creen que hay ciertas profesiones más propensas a la infidelidad que otras? ¿cuáles? ¿por qué?

¿Por qué mentimos?

Si bien, por estructura, hay cerebros con más capacidades que otros, mentir es un aprendizaje que se inicia a muy temprana edad. Todo padre siempre amenazó con castigar a su hijo en caso de descubrirlo en una mentira. Sin embargo, por historia, los padres son, para sus hijos, los primeros “maestros de la mentira”. Ellos nos enseñaron a fingir y atentar contra la verdad por temor a ser castigados.

Cuando en cada cumpleaños las tías vienen con un regalo horrendo e inútil para los ojos de un niño, todo sobrino, ya desde los tres años, está prolijamente entrenado y capacitado para poner la sonrisa más falsa y el “gracias” que no se lo creía ni Dios.

Partamos de una idea esencial: las mentiras tienen relación directa con la autoestima. Mentimos cuando nuestro ego se ve amenazado o cuando, a toda costa, queremos sacar provecho de una situación. En este contexto, no es difícil entender que la mentira es un mecanismo de defensa, un arma más para la supervivencia. Pero como en todo, hay un límite.

Aquí, una primera diferencia esencial. Están quienes en este laberinto de espejos sienten culpa, remordimiento o, al menos, incomodidad. Así como están quienes no padecen ni el más mínimo estrés en el intento. Aunque cueste creerlo, hay muchos hombres y mujeres entrenados para el engaño, sin siquiera sentir que están mintiendo. En mayor o menor escala, se convierten en fanáticos de sus capacidades mitómanas y se enorgullecen de hacer negocios o manipular al otro.

La mentira no discrimina escenarios. Mienten jefes y empleados, maridos y esposas, alumnos y maestros. Todos mentimos varias veces a lo largo del día. En verdad, segunda diferencia esencial, hay tantos mentirosos como tipo de mentiras podamos identificar.

¿Cuántos tipos de mentiras podemos suponer?: La mentira inocente , muy común en la vida social, la nos evita herir emocionalmente a los demás. La mentira beneficiosa o solidaria , la que se usa para tratar de ayudar a los demás. La mentira maliciosa , las que se dicen por venganza, para obtener algún beneficio o ganar en situaciones competitivas. La mentira engañosa , la más perversa, porque pretende hacer daño o aprovecharse de la situación sin escrúpulos. También está el autoengaño , que permite que uno abuse del alcohol, el tabaco o la comida sin sentirse adicto o desconociendo el daño capaz de ocasionarse a sí mismo.

Cuando hubo que aprender a mentirle a las tías por temor al castigo, cuando hubo que gritar “yo no fui” (con las manos en alto, por supuesto, para ser más creíbles) por temor a la condena, lo que hubo en esa experiencia, como en tantas otras similares, fue una primera lección de lo que, año a año, serviría para “zafar” de los peor. Sin saberlo, desde chicos nos entrenamos para la mentira y, con más o menos pudores o culpas, es durante la adolescencia cuando se suele sacar mayor provecho del “bonus” . Eso sí, llega un momento en la vida en el que, naturalmente, se opta entre dos caminos: uno, el de ser parte de las estadísticas que sostienen que a partir de los 30 se empieza a mentir menos; o el otro, en el que de tanto practicar se han conseguido las herramientas necesarias para desatar “ciertas pasiones profesionales inescrupulosas”.

Sin ánimo de generalizar y mucho menos con intenciones de dar nombres (valga la ironía), muchos de los llamados “mentirosos naturales” ? quienes han aprendido a mentir desde muy chicos para evitar castigos- se han convertido en brillantes abogados, políticos, comerciantes y actores.

Cerebros mentirosos

Todos mentimos a diario, pero no todos tenemos la capacidad de ser “buenos mentirosos”. El cerebro está compuesto por sustancia blanca y sustancia gris. La materia blanca está constituida por fibras, que serían “los cables de nuestra computadora”. La sustancia gris, formada por neuronas, “sería nuestro disco duro”, y conforma la corteza cerebral.

En 2005, un estudio científico descubrió que los mentirosos o farsantes tienen entre un 22 y un 25 por ciento más de materia blanca que las personas honestas. Los autores principales de este estudio, los psicólogos Yaling Yang y Adrian Raine, creen que “cuanto más cableado tenga un sujeto el lóbulo prefrontal mayor facilidad posee para mentir”.

“Pensamos que la materia blanca extra en los cerebros mitómanos provee a la persona con la capacidad cognitiva para mentir”, explicó entonces el doctor Yaling Yang. Regla de tres. Cuanto más grande sea tu cerebro (¡cerebro, no cabeza!), más capacidad para mentir. Cuan más capacidad de razonamiento, más complejas y elaboradas podrán ser las mentiras.

Los estudios sobre la mentira son un plato delicioso para los científicos. Hay tantos elementos involucrados en el proceso que siempre hay algo por descubrir. Recientemente, en las universidades de Portsmouth, en Gran Bretaña, y Bergamo, en Italia, investigadores descubrieron que los mentirosos mantienen la calma porque necesitan de una mayor concentración para adulterar la verdad.

Detector de mentiras

Las sucesivas investigaciones afirman que el temperamento mitómano no es tan fácil de reconocer. Cada vez que se miente se libra una lucha interna emocional. Será habilidad del que miente que esos indicadores sean inadvertidos. Aún no existe un sistema perfecto para detectar mentiras, sin embargo, las emociones involucradas a la hora de mentir dejan evidencias y todos podemos ser descubiertos.

La American Psychiatric Association elaboró una guía de referencia de expresiones verbales y no verbales que desnudan la mentira. Para probar la técnica, aprovecharon los videocasetes con las declaraciones del ex presidente Bill Clinton cuando su affaire con Monica Lewinsky tomó estado público. Tras testear las declaraciones falsas de Clinton, los psiquiatras verificaron la efectividad de estos criterios.

Algunas de las acciones que suelen evidenciar cuándo alguien no dice la verdad son:

– El cuerpo se inclina más hacia adelante.

– Bebe y traga más.

– Se toca más la cara.

– Evita cruzar la mirada con otros.

– Disminuye el parpadeo.

– Aumentan la cantidad de negaciones y de errores en el discurso.

– Se incrementa el tartamudeo en el habla

Paul Ekman es uno de los mayores expertos en la mentira y las expresiones faciales. En su libro Cómo detectar mentiras. Una guía para utilizar en el trabajo, la política y la pareja (Ediciones Paidós), deja en evidencia las herramientas con las que, desde 1991, permitían detectar al 85% de los mentirosos.

En 1972, Ekman desarrolló una lista de emociones básicas propias del hombre, a partir de investigaciones transculturales en individuos destacados de la tribu de Papúa Nueva Guinea: repugnancia, felicidad, ira, miedo, sorpresa, tristeza. En 1990, las amplió a quince, convencido de que las expresiones faciales de las emociones no son determinadas culturalmente, sino que son más bien universales y tienen, por consiguiente, un origen biológico, tal como planteaba la hipótesis de Charles Darwin.

El psicólogo social Mark Frank, colaborador de Ekman en varias investigaciones, clasificó los micromovimientos involuntarios de los 44 músculos faciales del ser humano, identificando patrones de microexpresiones como los de mentira, engaño, tensión o desconfianza, y, utilizando la numeración de Ekman, ha generado en la Universidad de Buffalo un programa informático capaz de leer tales microexpresiones y valorarlas.

Las microexpresiones son expresiones emocionales que abarcan todo el rostro y duran apenas una fracción de lo que duraría la misma expresión en condiciones normales, como si se la hubiese comprimido en el tiempo; son tan veloces que por lo general no se las ve.

Las mentiras, éxito en TV

Las investigaciones de Ekman, son la clave del éxito de la serie Lie to Me . La trama de cada episodio está basada en la actividad de un equipo formado por especialistas en detectar mentiras y analizar el comportamiento de las personas. Las expresiones y gestos son detectadas por el equipo, quienes prestan sus servicios a diversas entidades como el FBI, la polícia, empresas particulares u otras personas.

Algunas pistas para descubrir mentiras

1. El que miente evita cualquier referencia a su persona en sus mentiras, así como la utilización de palabras como “yo” o “mí”.

2. Evitan mencionar el nombre de la persona sobre la que mienten.

3. Ofrecen una “representación” impecable.

4. La voz del que miente sube de volumen debido a la tensión asociada con la mentira.

5. Cuando habla se come las palabras

6. Honestamente, sinceramente, francamente, son algunas de las palabras y frases que comúnmente indican un intento de engaño

7. “Créeme”, significa, a menudo, lo contrario.

8. Hay un aumento significativo del movimiento de las manos hacia la cara.

9. La sonrisa se muestra torcida.

10. Aumenta el pestañeo.

11. El mentiroso diestro mira hacia su izquierda mientras miente y el mentiroso zurdo, hacia su derecha.

12. Es muy común la contracción de los músculos faciales.

13. Brazos y/o piernas cruzadas.

14. Dilatación de las pupilas.

15. Gestos que entran en contradicción con las palabras.

16. Muestras de excesiva amistad o carcajadas.

17. Expresiones tipo que se usan más frecuentemente para convencer de que se está diciendo la verdad:

– “Confía en mí”

– “No tengo ninguna razón para mentir”

– “Hablando francamente”

– “Te digo la verdad”

– “¿Por qué tendría que mentirte?”

– “Para ser totalmente sincero contigo”

– “¿Haría yo algo así?”