LAS AVENTURAS DE “SABRI”. CAPITULO I

VIAJEMOS EN BONDI…

Lamentablemente, ademas de estar obligados a laburar todos los dias de nuestra vida, amen… Si no tenemos la suerte de poder acceder a un autito, por mas chotito que sea, tenemos que subirnos y movilizarnos en este ya saturado sistema de transporte publico, tanto colectivo, subte y/o tren.
Debe ser que ya se convirtio en una odisea tratar de llegar al trabajo a horario, o a nuestras casas…
Pero el problema no dista en la marea automotriz de la Ciudad y el Gran Buenos Aires, si no lo que tenemos que tolerar arriba del bondi cada dia de nuetras vidas…
Siempre tenes al “amigote” del colectivero que se queda al lado del tipo, dandole charla, distrayendolo, a veces mas de la cuenta y encima se hace el boludo y no paga.
Dentro de la fauna colectivera nos encontramos con el ejemplo de madre, su hijo ya tiene 16 años, pelos en las bolas, pero la mina lo tiene en brazos para que le den el asiento… TREMENDO BOLUDO QUE YA SE LIMPIA EL CULO SOLO!!!!
Pero dentro de esta jungla hay una especie que da para todo lo demas, las viejas, o señoras entradas en año, que aun siguen con la mala costumbre de ir a cobrar su jubilacion totalmente maquilladas, y encima para ir a hacer cola a las 8 de la matina al banco cuando podes ir mas tarde, tomarte el bondi en hora no pico y no romperle las bolas a nadie. Y sin contar que se suben con tacos al bondi pero a la primera de cambio te renguean para que las dejes sentar… SEÑORA!!!! SI LE DUELEN LOS PIES NO USE TACO!!!!! Y sin contar que llevan sus grandes carteras y si pueden te pasan por encima… ultimamente a mi me estan dando en los hombros y en los riñones…
Una vez que nos adentramos en los asientos traseros, podemos encontrar cualquier cosa, pero uno de los especimenes mas comunes es el que lleva algun tipo de aroma hediondo y vomitivo, ya sea el que vino de jugar al futbol y se subio al bondi sin siquiera enjuagarse el chivo, o el que nos e pudo levantar a la mañana para bañarse y te subio al bondi con olor a bolas pasado, para esos dos casos, roquemos encontrarlos en invierno por que en verano es peor. Y creo yo, el peor, es el que desayuno con vino bordolino a la matina y sube con un olor a vineria barata que da asco… Y por ultimo, los aromas apegados a determinadas culturas y/o religiones que verdaderamente, uno no quiere ser intolerante pero lo termina siendo.

Y a pesar de todo, tenemos que llegar a nuestros destinos, ya sean laborales, hogareños y como no hay otra manera de llegar, y para poder comprar un autito tenes que empeñar el higado… Seguimos tolerando que nos aplasten, refrieguen, golpeen, empujen y apesten… Mejor termino en un recital de la Renga…

¿Nochebuena?..Alcohol, regalos, mucha comida… ¿y el sexo? Bien, gracias…

Nota: Sabrina "la pistolera"

La verdad es que llegamos a esta altura del año con lo que nos queda. Venimos aguantando hasta este punto y la Navidad es el primer tropiezo que, escala del 31 mediante, nos dejará aterrizar en un año nuevo. Estos días son, sumando despedidas del año en el trabajo y otras varias, una maratón medio descontrolada del “no doy más”.

En medio de tanto brindis, se me ocurrió preguntar qué pasa con el sexo en una noche como la que hoy nos espera. Anduve haciendo una mini encuesta entre mis conocidos de siempre y nadie recuerda haber tenido sexo de nochebuena. En general la gente se va a la cama: muy borracha, o con la panza demasiado llena de confites, pan dulce y vitel thone, o enojadísima con su parentela, o deprimida (sí, eso también me lo dijeron) pero nadie, nadie, nadie me hablo de buen sexo de Navidad. Nadie.

El 25 parece que tampoco sirve para ponerse al día. El 25 es como un largo, larguísimo proceso digestivo, un día para tomar analgésicos y polvos efervescentes para el estómago, un día para quedarse quietito por el dolor de cabeza. Y los que superan la noche del 24 en mejores condiciones siguen en el tren de asados, almuerzos y el sexo, bien gracias…

Recién en las vacaciones, con un poco más de relax, empieza a resurgir la vida sexual.

Así que si alguien conoce a alguien que tenga un historial de sexo navideño o que tenga planes hot para esta noche, que avise. A ver si comparte sus “felicidades” con nosotros.