Los hombres se afirman como el nuevo “sexo débil”

111

¿Cuál es la actitud, el estilo, de un verdadero hombre? De la mano del feminismo y las reivindicaciones de la comunidad gay, algunos prejuicios se aflojaron. La masculinidad cambió. “Eso de que el varón tiene que ser solamente signo de virilidad, fuerza, vigor y jactancia pasó de moda… Hoy, los hombres se permiten expresar vulnerabilidades, preocuparse por la moda y hasta ir al médico si tienen falta de deseo”, dice el psiquiatra y sexólgo Walter Ghedin. Ellos empezaron a colaborar en las tareas domésticas, a permitirse quiebres emocionales ante el estrés y se volvieron más coquetos.
El tema está tan instalado en los sectores medios de las grandes ciudades que la cadena estadounidense NBC prepara una nueva comedia de TV. La serie se llama “Manhood” y explora diferentes maneras de vivir la “hombría”. Según su promoción, tocará el tema en un tiempo en que “los géneros nunca han sido más borrosos”.
La ebullición en lo masculino salta a la vista incluso al releer estudios del marketing y la publicidad. En la última década, esas investigaciones de mercado hablaron del metrosexual (un narcisista que se preocupa excesivamente por cuidar su piel, elegir la ropa y perfumarse), el hipster (tipo cool, joven, con plata, de anteojos a la moda y barbita), el übersexual (coqueto, al estilo Javier Bardem, que puede mostrarse contenedor, pero más recio que el metrosexual), el lumbersexual (de imagen tradicional, elige las barbas tupidas y las camisas de leñador) y el spornosexual (que juega con una musculatura trabajada).
Mientras buscaban esa identidad novedosa, de a poco, muchos fueron entrando a territorios que décadas atrás eran exclusivamente femeninos.“Hoy, un hombre machista, poco colaborador, puede ser visto como un cavernícola”, analizan Ximena Díaz Alarcón y Mariela Mociulsky, directoras de la consultora Trendsity. En esa línea, Ghedin precisa que van a la consulta sexológica hombres preocupados por descubrir juegos eróticos y mejorar la satisfacción de sus parejas. “Ya no quieren sólo la penetración”, asegura.
Trendsity realizó una investigación de mercado entre unos 200 hombres urbanos de 25 a 45 años, en 2014. Los resultados: el 66% catalogó de “importante” el cuidado de la imagen personal; casi 6 de cada 10 respondieron que hombres y mujeres tienen hoy la misma dificultad para “equilibrar su vida laboral y familiar” y 9 de cada 10 que “los hombres tienen permiso para ser más sensibles y las mujeres para ser más fueres”. Un porcentaje similar, que se suma a las tareas domésticas.
Díaz Alarcón explica: “El género es como un sistema cerrado de expectativas, los cambios en los derechos de la mujer, generan también cambios en las actitudes masculinas”. Las diferencias tienden a igualarse. El doctor en Ciencias Sociales e investigador del Conicet Alejandro Capriati, agrega: “Es un momento de transformaciones y hay fisuras en mandatos masculinos tradicionales. Eso permite que coexista una diversidad, pero no significa que no sigan surgiendo problemas, como la violencia de género, la del “macho” que intenta someter”. Es que, en algunos casos, la mayor sensibilidad puede ser sólo una cuestión de imagen.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s